Los filtros se utilizan en muchos electrodomésticos para ayudar a controlar el polvo, las partículas, la humedad, los olores o los residuos. Con el tiempo, los filtros pueden ensuciarse, obstruirse, humedecerse o perder eficacia. Esta guía explica por qué los filtros pueden oler mal, por qué el flujo de aire se vuelve más débil, cuándo es suficiente limpiar, cuándo es necesario reemplazarlos y qué deben verificar los compradores antes de elegir filtros de repuesto o piezas de mantenimiento.